Llevar a buen término una estrategia de escritura a fin de saltear la hoja en blanco, tiene mucho de semejanza a subir una montaña.
No es sencillo, hace falta perseverancia, creatividad, paciencia... y sobretodo esperanza que el escrito va a llegar a buen término.
Y cuando se alcanza la cumbre, todo los sin sabores se disuelven en la alegría de haber producido aquello para lo cual fuimos creados.
Bellísima expresión para referirte al arte creador!!!Te felicito!!!
ResponderEliminarY sí, Adrián, la semejanza planteada es muy buena. Si bien nunca escalé, le di a leer tu entrada a alguien apasionado por la montaña a quien le encantó que se pudiera relacionar la escritura con la montaña...
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